The darkness that lurks in our mind

martes 23 de febrero de 2010

"The fear of blood tends to create fear for the flesh"

Lo conocí por mi papá y desde la primera vez me impresionó, no recuerdo si fue en 1999 o ya en 2000 que eso ocurrió y me bastó con la introducción para dejarme sorprendida, iba mucho más allá de lo que podía ver o esperar y me hice fan rápidamente. En una época sin YouTube, sin Taringa, sin Wikipedia, sin Megaupload, sin torrents y con, en el mejor de los casos, una conexión telefónica de 56k no había grandes posibilidades de averiguar más al respecto, dependía totalmente de las revistas (en su mayoría pésimas) y los discos que estas ocasionalmente "regalaban". Sumada a la limitación tecnológica estaba la de la edad, no tenía yo más de 12 años y no conocía a nadie más fuera de casa con quién compartirlo pues al momento nadie parecía saber de su existencia.

Nuestros inicios con Silent Hill fueron totalmente a ciegas.

Lo vi completo de principio a fin por primera vez por mi papá quien era el que tenía el valor de ponerse a jugarlo así fuera a media noche, por mi hermana y por mí estaba muy bien porque nos causaba mucho miedo. Si se daba la ocasión de que no pudiéramos ver alguna parte del juego por estar dormidas él lo grababa en VHS y lo veíamos al despertar.

Sin embargo para mí había algo más ahí, ese algo que se me clavó en la cabeza para nunca más irse, ese algo que se convirtió en inmediata inspiración y que fue lo que captó mi atención mientras veía esto:

(triste mala calidad, lo mejor que se pudo encontrar)

Sí, fue la música, ese algo que hizo a los Silent Hill tan especial por lo que la misma lograba en el juego, por la atmósfera que generaba, porque si algo podía ponerte mal mientras lo jugabas era precisamente eso.

No sé cómo fue pero conseguí una copia del soundtrack, lo pasé a mi computadora... y es el mismo que escucho aún hoy mientras escribo esto. Como con todo en mi vida, llegó el punto en que se alejó y por tres mil motivos regresó en forma del Silent Hill 2, inmediatamente después jugué el 3... y fue cuando llegué al punto de no retorno al escuchar la "primer" canción vocal del juego (nota: si bien sé que ese honor le corresponde a "Esperándote" para mí la primera fue "You're not here"). Ya para entonces era infinitamente más fácil conseguir la música e infinitamente más fácil para mí traumarme.

Siempre he considerado la música algo muy personal, al menos para los que realmente gustamos mucho de ella, es como que siempre habrá al menos un grupo/cantante/compositor que describa bien con su música nuestros estados de ánimo, ambiciones, dolores, demonios, miedos, enojos, amores y desamores... todo; se convierte en algo difícil de explicar y que solo tiene sentido para uno mismo. A mí me pasa con Yamaoka, quien para mí es capaz de describir buena parte de las cosas que siento y que no sé cómo explicar o que si puedo hacerlo, él lo hace mejor (y, siendo franca, me ocurre también con el juego a un nivel similar, pero esa es otra historia)

Lo escucho también por el puro gusto de hacerlo, me gusta el estilo, lo que ha provocado que me recomienden otros grupos "similares", siempre con el mismo resultado:



...aprendí a lidiar con el prejuicio de que es música de videojuegos y por eso no se le toma en serio, después de todo música es música, venga de donde venga.

Y bueno ¿Por qué esto? porque mi disco duro sigue llenándose de música de Yamaoka, porque hace poco salió la noticia de que es probable que él siempre sí colabore en el próximo Silent Hill, porque no puedo dejar de escuchar "Hole in the Sky"... porque, bueno, porque sí.

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